viernes, 30 de julio de 2010

A Fuego Vivo

“Al amanecer, consumío en llamas, entre tanto fuego, despierta mi alma”. Así se presentaba la comparsa de Antonio Martín en 1987, para cerrar su trilogía de primeros premios tras históricas comparsas como Entre Rejas y Soplos de Vida. Con tipo de juanillos, y un disfraz muy colorido, el grupo de Martín es impresionante. En sus filas, un estelar McGregor, una de las mejores voces de la historia, que este año recupera Luis Rivero para su comparsa, y el gran Caracolillo, otro clásico aún activo cantando las letras de Quiñones.

La presentación tiene varios ritmos musicales, con un acento flamenco muy adecuado y una letra muy gaditana, como es habitual en el autor. “Aquí otra vez me tienes y vengo a fuego vivo, quémame si quieres, quémame contigo”, rima la potente presentación.

El pasodoble, es sin duda la gran estrella de esta comparsa. Con un ritmo siempre in crescendo, una velocidad que se queda grabada rápidamente. Las letras son palabras mayores: Martín le canta al Falla y le canta a la copla del carnaval, que “es algo que se improvisa, como un beso, una caricia que a una novia se le da“. La letra dedicada a su hija es muy especial., pues se trata de un pasodoble que se cumplió 11 años después, cuando la hija de Martín participó en el popurrí de los Héroes del 3x4. “Guardo los fracasos, entrañitas mías, para cuando juntos los dos, vivamos los carnavales” rezaba la letra. La música es de una dulzura inigualable y la afinación de la agrupación casi perfecta.

El cuplé está a la altura del resto del repertorio de una comparsa que mantiene el estilo hoy día. Y el estribillo, con el clásico “tira juanillo por el patinillo”, también con ese ritmo picadito que tan bien suena. En el popurrí, el nivel de las letras decaen algo, pero no el musical. “Al alba, en esa fragua, arden tus entrañas, bajo el mar de tu Bahía., despiertan tus aguas al nacer el día”.

Sin duda una de las grandes comparsas de la historia. Quizás la que más, al menos hasta Los Piratas de Martínez Ares. Toda una obra de arte desde el primer compás hasta el último. Se hace difícil no enamorarse de A fuego Vivo. Nos guste o no el estilo de Antonio Martín.




lunes, 26 de julio de 2010

El niño que llevas dentro

Con una tarta como sombrero y piruleta en mano, se presentaba la comparsa de Chipiona en el Falla. Un tipo muy colorido, de fantasía, que anticipaba ya la dulzura con la que estos componentes estaban dispuestos a defender su repertorio en las tablas. Rodeados de golosinas, algodones y caramelos iniciaban su presentación desde el parque ‘la dolce vita’. Nos invitan a que despierte ese niño que llevamos dentro y haga de sus travesuras, niño al que tenemos tan falto de cariño. Como ellos mismos dicen, se sienten como niños y Cádiz es su mejor juguete, “eres pa mi alma como pa un niño las golosinas”.
En el primer pasodoble cuentan el “rito del viejo coplero”, aquel que se lleva todo el año pensando en febrero. Recuerdos de tantos años de coplas que se fueron y tantos compañeros. “Y aunque le pese y dice adiós, a él no le duele, porque ya está pensando en el tipo que llevará el año que viene”. En el segundo, nos hablan de la sangre y de la gente de Andalucía, comparándolas con las del pueblo vasco: “Andalucía no derrama sangre, derrama cultura” y “no matamos a nadie pa imponer nuestra cultura”. Bonita reivindicación, aunque dura, como ellos mismos declaran: el andaluz nunca será como los vascos, que aquí la sangre la ponemos en los abrazos. Cuplés graciosos, el primero sobre un concurso de disfraces de miedo y el segundo dedicado al rey del pop y sus variados motes. Precioso estribillo, donde nos dan a elegir qué edad preferimos saber “¿quieres saber los que cumplo o te digo los que siento?”

A lo largo del popurrí nos dan una serie de indicaciones para que nuestro niño despierte, que no olvidemos nuestros sueños; ellos por febrero sí que cumplen los sueños que quieren: sus sueños de niños, el de ser copleros, para hacer que Cai se olvide un ratito de sus males.
Con la miel en los labios, así me dejó esta comparsa que no logró ese difícil acceso a cuartos en el 2010. Aún así, seguro que la dulzura con la que defendieron su repertorio consiguió despertar al niño interior de más de un aficionado. Os invito a que vuestro niño también despierte:

Las viudas


Así se llamaban popularmente aunque su verdadero nombre era ‘Las viudas de los bisabuelos de los viejos del 55’. Mejor el del título ¿verdad? Llegaban al Falla unas mujeres que habían perdido a sus maridos, aquellos “bisabuelos” que habían estado un año antes sobre las tablas y que a su vez rememoraban a los “viejos” de 1956.


Una generación tras otra, ésta en concreto la del “clásico estilo chirigotero de Cádiz”, compuesto por uno de los grupos más señeros del carnaval como es el formado por Paco Cárdenas y Ramón Peñalver (autores de la letra), el Noly (autor de la música) y Manolín Gálvez (director de la agrupación). Cuatro grandes carnavaleros y amigos que juntos dieron lo mejor de ellos al concurso gaditano.


Con vestuario negro sepulcral aparecían en escena estas viudas para contarnos la herencia que sus maridos dejaron, al son del popular “Pooo, po po pom! Pooo, po po pom!” que aún sigue cantando el público a pesar de los años. Luego, la esencia de este grupo, los pasodobles. Al más puro estilo viñero entonaban “vuelve ya el 3x4” que reivindicaban el compás de la “chirigota pura de Cai”.


Pero es que haciendo reír, que era lo que se les pedía, también lo bordaban. Tanto que el “cuple tibiribiribiribiri” les ponía “cachonda”, o eso decían antes de quejarse en el estribillo de que sus maridos no levantaban la “cabeza” desde el año 34. Por no hablar del popurrit, lleno de ritmo con una música brillante y un final antológico que les invito a escuchar.


Actuaciones grandiosas que le valieron un Primer premio por delante de otras grandes chirigotas como ‘Los titis de Cai’ o ‘Caiman’ en el año 1994. Esta agrupación es la perla del grupo anteriormente nombrado y que este año vuelve a unirse para el deleite de los aficionados. Con el posible nombre de ‘Los que siempre les toca bailar con las más feas’ regresan juntos al concurso para seguir “cumpliendo carnavales”. Lo espero como agua de mayo...


sábado, 24 de julio de 2010

Aquí Mismo

El cuarteto está de moda en los últimos años. Los del Morera y el Gago son tan esperados cada como cualquier chirigota o comparsa puntera. Pero hace seis o siete años, el panorama era muy distintos. Todos anunciaban la decadencia de la modalidad; finales con un solo cuarteto e incluso con ninguno, y los que llegaban eran de escasa calidad. En uno de esos años de pobreza cuartetera encontramos un cuarteto que hoy día estaría también entre los más grandes.

Curiosamente, la base de Aquí Mismo es la que ha dado tantos éxitos (tres primeros consecutivos) al cuarteto del Morera. Esto es, el gran Selu Piulestán y José Carlos Meni. José Francisco Chouza y David Romero son los otros cuarteteros que completan el grupo de gaditanos que pasan el dominguito en la playa. Selu tiene que llevarse a su hijo Manolito mientras su mujer “está en el Corte Inglés tomando el fresquito”.

La parodia es desternillante. Manolito siempre crea problemas a su padre con sus “preguntitas”, y Selu, con una actuación para bordar, no para de quejarse. El doble sentido es la base del repertorio, abusando a veces del bastinazo pero sin llegar a ser previsible. El primer premio que se llevó Aquí Mismo es más que merecido, aunque si es cierto que ese año no tuvieron rivales.

Los cuplés mantienen el nivel, con un estribillo en el que se pierde su suegra por Cortadura, “y yo la busco por la Caleta”. El tema libre, por su parte, sigue demostrando ingenio en el doble sentido y mucho arte en las interpretaciones. El texto está por debajo de las actuaciones sin ninguna duda, pero no deja de provocar carcajadas en el público.

Algunos componentes cambian de personajes varias veces, y en todas lo bordan (caso de Carlos Meni, que pasa de vendedor de playa a socorrista o ciego). Quizás estén lejos del nivel de los cuartetos de ahora, pero Selu y los suyos demostraron en 2005 que la modalidad no estaba muerta, sólo estaba pasando un bache, del que por fortuna ya ha salido.




lunes, 19 de julio de 2010

Los Quince en la Piera

Hay quien pone interrogantes (servidor se incluye) al futuro de la chirigota de Kike Remolino, ahora que se rompe el exitoso tándem que hacía el gaditano con Manuel Álvarez Seda. Con el sevillano llegaron los premios, y ahora muchos dudan de que Kike mantenga el nivel. Para ser optimistas de cara a 2011 qué mejor que hablar de Los quince en la Piera, chirigota con letra y música del Remolino de Cai, que alcanzó la final de 2003, con un grupo dirigido por el gran Jualu “Cascana”.

Con mucha poca vergüenza se presentan estos playeros de la Caleta (y con música de la comparsa Caleta), que llegan “en tanga y con la polla tiesa”, aunque al final advierten a las ninfas de que no tienen más que foam, “si no, estaría ahora en otro sitio ganando dinero”. Gran ambientación la que crea el grupo, muy callejero como ellos mismo reivindican. Los postulantes, un hombre cogiendo erizos y una sirenita de pelo en pecho, complementan el humor ácido que desprende la chirigota.

Quizás abusen un poco del bastinazo y, desde luego, las palabras que sueltan por la boca no serían premiadas en el concurso hoy día (claro ejemplo es la chirigota del Cascana, que mantiene el mismo estilo, pero con resultados mucho peores). El pasodoble también es de un desparpajo agradable, irónico y crítico a su vez. En el primero que cantaron en la Gran final, presumen de miembro y amenazan con quitarse el tanga, pero al final no lo hacen “porque la tengo chica”.

Entre copla y copla se monta una auténtica fiesta sobre las tablas. La parranda va acorde con la agrupación, que no necesita cuidar los modales para hacer reír al público. En cuanto a los cuplés, sin duda son su gran baza. Mantienen la temática desenfada y el humor por la vía del sexo y la referencia a genitales. En el estribillo, se beben el cubata “donde me sale de los cojones”.

El popurrí va de más a menos, con músicas de Martínez Ares y algún que otro bastinazo más. Merecido premio sin duda el hacer llegar a la final a una chirigota tan peculiar como ésta. Recuerda mucho a Los Naturales, que éste año ha traído Juan Antonio Canet, curiosamente, el nuevo socio de Kike Remolino para el año que viene. De seguro que mantienen la actitud desenfrenada, y el nivel de año anteriores.