jueves, 28 de octubre de 2010

Israel

Hablar de Israel puede sonar a tópico, si tenemos en cuenta que es parte implícita de la palabra Carnaval, pero son tantos los sentimientos que despierta esta comparsa, que no podemos dejarla pasar sin más. Considerado uno de los mayores cajonazos de la historia, Israel está dentro del culmen de la comparsa de El Puerto, que tantas pasiones ha levantado siempre.

Con un tipo no muy original, la comparsa llena de fuerza el escenario desde su presentación. "Aquí Israel, te venimos a cantar a tu Carnaval". Rompe la pieza en un ritmo espectacular, en el que muestran su "amor en Israel". A pesar de no faltar nunca en las actuaciones de la comparsa de Los Majaras, la presentación, que tiene una potencia sublime, no muestra una gran originalidad, tanto en música como en letra.

De mayor nivel sin duda, es el pasodoble. La cadencia de los primeros compases, hasta el trio, es muy difícil de superar, incluso en agrupaciones de hoy en día. La musicalidad es exquisita, con un toque ancestral, de tintes judaicos. Si a esto le unimos la letra de Pedro Romero, que regresa este año al Falla con Los Ruletas, tenemos un pasodoble de muchos quilates. Se muestran en contra del aborto, critican la discriminación de los drogodependientes o le declaran su amor eterno a Cádiz.

No tuvo un hueco junto a Canela y Clavo, Andaluces por el Mundo o Requiebros en la final de 1984, pero lo tuvo en la memoria colectiva de los carnavaleros, que aún permanece imborrable pese a los años. El cuplé baja algo el nivel en letras, que no muestran mucho ingenio, pero la música sigue siendo palabras mayores. El estribillo, dedicado a su tierra: "Carnaval de mi pueblo, hay tierra mía, pueblo de Santa María".

Se mantiene la potencia de uno de los mejores grupos de la historia en el popurrí, en donde estos rabinos "traen bellos versos, paz y amor, de mis labios". La variedad musical deja a la letra algo por debajo, aunque el mensaje de paz que lanza Romero es digno de reconocer. Todo muy cantadito, sin apenas estridencias, Pedro el de Los Majaras logra crear un conjunto de voces casi perfecto, arrancando el aplauso en cada cuarteto. "Oye pueblo, caminemos todos juntos en la razón", dice en una de ellas.

Gran comparsa Israel, el mito que se ha creado en torno a ella no es para nada exagerado. Quizás si hubieran pisado las tablas en la final no estaría aún tan viva en el recuerdo, pero aún así, seguro que nadie hubiera podido borrar su significado implícito en la palabra Carnaval.


domingo, 24 de octubre de 2010

Esta Familia está colgá

Ahora que acabamos de conocer el nuevo nombre para 2011 del cuarteto de Algeciras, "El que no corre vuela" , aprovechamos para volver la vista atrás y centrarnos en uno de las agrupaciones del laureado cuarteto. A pesar de su irregularidad en las apariciones en el concurso, los ejecutantes algecireños siempre dan la talla sobre las tablas del teatro.

En 2003 fueron los creadores de la obra Esta familia está colgá, cuyo tipo está tan cuidado que logró arrancar a las modalidades de chirigotas y comparsas (habituales ganadoras del premio), la Aguja de Oro de ese año. Marionetas sinvergüenzas que cobran vida, cual juguetes de Toy Story, al caer la noche.

"Llevo más tiempo sin salir (del baúl), que Antonio Martín" comienza el repertorio, con una interpretación sublime de Ramón López, que hace de Magdalena, llevando gran parte del peso del repertorio. Se enfada constantemente con su hermano, que le saca de sus "Casillas, Roberto Carlos, Fernando Hierro".... La interpretación, en la que transmiten la sensación de que realmente están colgados del techo del teatro, es superior al texto, que tiene pequeñas lagunas.

Se retan a ver quién sabe conjugar mejor los verbos. "Yo nado, tú nadas" grita Magdalena, "más bajito chochito" recrimina el niño, "yo buceo", prosigue la hermana. El teatro levanta en carcajada cuando el niño se orina encima de Magdalena, y ésta intenta vengarse del "asqueroso", tirándolo al foso.

El cuplé, con música del Sheriff, mantiene el gran nivel del repertorio. Le cantan a los tatuajes de la Tia Norica o al miedo que infunde Lopera cuando se va la luz. Se marcan el compás en sus propios cuerpos, que para eso son de madera. La música del cuplés es de chirigotas, y las letras, no muy ingeniosas, dan lugar a un estribillo antológico, en el que se pegan con cola todas las partes del cuerpo que se le can, "¡Paquillo!, y tú me dices que el estribillo no es pegadizo".

Tras los cuplés, derrochan mucho arte en el tema libre estos cuartetetors, que se tuvieron que conformar con un segundo premio en el año en que defendían el primero conseguido con Ozú, Opá. Juegan con las ninfas en el inicio, cantado al compás de Los Piratas. La Tia Norica quiere que el niño sea albañil, pero Magdalena cree que el niño no puede hacer eso, porque "pa poner un rodapiés se va a tener que montar en un andamio".

Antes de volver a su letargo, los muñecos aprovechan para homenajear al maestro Peña. Gran cuarteto sin duda, en el que toda la familia se reparte los golpes del repertorio, algo que se echa en falta en los cuartetos de los últimos años. Este año volverán a darlo todo para regresar a la final.

Pueden ver el repertorio completo pinchando aquí.

jueves, 21 de octubre de 2010

Los Mendas Lerendas

Por fín se ha conocido el nombre de la comparsa de Jesús Bienvenido para el 2011: Los Currelantes. Después de especulaciones sobre si los volveríamos a ver en las tablas el próximo Carnaval, el regreso de Fali Figuier, al fin se ha desvelado el misterio. Por ello me gustaría recordar-aunque no haya que esforzar mucho la memoria- la comparsa con la que sorprendió hace dos años.

Tras llevarse varios años sin pisar el Falla, Jesús Bienvenido decidió en 2008 regresar al teatro donde se había formando como carnavalero de la mano de Tino Tovar. Y de qué manera, directo a un segundo premio. Los Mendas Lerendas, una comparsa que por su estilo y música no dejó a nadie indiferente. Personalmente, no consideré que fueran a llegar a la final- cosa que los dos años siguientes sí hice- y menos que se quedaran a sólo dos puntos de La comparsa de Momo (que contaba, bajo mi punto de vista, con mejores letra y música). Aún así, el público estuvo desde primera hora con ellos.

A ritmo de caja y bombo comienza la presentación, que ya viene anunciando la frescura y nuevos aires que estos comparsistas traían al concurso. “Yo soy el menda lerenda de la bahía, el hijo predilecto de la alegría”. Con Dani Obregón ondeando su bandera, irrumpían a cantar con una afinación exquisita y un ritmo que hacía contagiar su alegría al respetable. Locos entrañables a quienes el levante arrebató su cordura, con un tipo muy cuidado que les valió para ser premiados con ‘La Aguja de Oro’.

Los pasodobles son una delicia de letras, música y voces. Muy bien escritos, tocando algunos temas comprometidos en los que dejan clara su postura. Me pareció precioso “No se me olvidará nunca”, donde recuerdan sus raíces carnavaleras. Simpáticos cuplés, con un aire al que la modalidad no nos tiene acostumbrados. Muy buena interpretación, con un estribillo que la gente corea: “Mi menda dice lo que piensa, no tengo na que perder… y no me calla ni el rey”.

El popurrí es una maravilla musicalmente, con cuartetas pegadizas y gran variedad de instrumentos. “Que tengo un corazón blando tras esta cara tan dura”. La verdad es que el conjunto de voces es precioso. El aire desenfadado y los ritmos, a veces chirigoteros, acompañan hasta el final de la actuación, que terminan brindando por Cádiz.

Sin duda fue la ‘comparsa revelación’ de aquel año, aunque no menos espectacular ha sido su evolución: mientras que por entonces se lamentaban en algunos festivales de no tener “temas de otros años”, a día de hoy cuentan con tres finales consecutivas y conciertos en solitario. Veremos con qué nos sorprenden el próximo concurso.



martes, 19 de octubre de 2010

Sevilla en el Falla

Agrupaciones de Carnaval apoya la iniciativa del diario digital Sevilla Actualidad de publicar, por entregas, el libro 'Sevilla en el Falla', de Raúl Delgado, donde se narra la historia de las agrupaciones sevillanas que un día pisaron el Falla. Creemos que es necesario que los medios de comunicación sevillanos apoyen con más ahínco una fiesta propia de Cádiz, pero que cuenta con más de 30 años de historia en Sevilla. Desde aquí os animamos a pasaros por Sevilla en el Falla (pinchando en la imagen de la derecha del blog) y conocer en mayor profundidad el amor que Sevilla siente por la fiesta gaditana.

domingo, 17 de octubre de 2010

Los Desoterraos

Volviendo diez años atrás, rememoramos un coro con uno de los tipos más trabajados de la década en la modalidad : Los desoterraos. Viniendo de ganar un primer premio con La cuesta de jabonería, Rafael “Fali” Pastrana lograría repetir hazaña, superando a La Tregua de Julio Pardo. Denotar que este año el autor, además de traernos su coro La Madrugá, participará en el regreso de la comparsa de los gitanos- El cante de los puertos- siendo su nuevo letrista.

Pero volvamos al año 2000. Estos desoterraos son ni más ni menos que momias recién salidas de las obras que estaban siendo realizadas en la ciudad. Pero no son momias del tipo No somos nadie. Éstas, armadas con lanzas y escudos, dan lugar a una puesta en escena terrorífica donde bien podría ambientarse cualquier fiesta de Halloween. No en vano, consiguieron La aguja de oro.

“¡Libéranos, oh Señor, condúcenos a la libertad!” Así comienzan su presentación, con las luces apagadas donde sólo se distingue un sarcófago en el centro del escenario. La música, parte de la B.S.O del Príncipe de Egipto, junto a las solemnes voces forman un conjunto muy equilibrado que logra impactar al espectador.

Antes de comenzar los tangos, se abre el sarcófago en cuyo interior encontramos a otro componente que se une a la actuación. La música es una maravilla, en algunos puntos bastante mejor que la letra. Temas como la crítica hacia los coristas que no se mojan con sus letras o las torres miradores son de lo más destacado.” Y acarician el poniente en noches donde el relente regala besos de sal”. Sin duda, para mí los tangos son una de las razones por las que este coro ganó 'de calle' por más de 40 puntos de ventaja.

Cuplés graciosos, bien interpretados a pesar de lo complicado del tipo, rematados con un buen estribillo: “polvos por aquí, polvos por allí,… y siempre caen algunos más en el Carnaval”.

El popurrí no defrauda en ningún momento al aficionado. Contundencia de voces para defender un repertorio propio de estos guerreros recién desoterrados. Todo acompañado de esa maravillosa melodía a la que Kiko Zamora nos tiene acostumbrados en sus coros. Quieren redescubrir cada rincón de su ciudad, por la que no van a dejar de seguir luchando. “¡Camina tierra mía camino de la eternidad!”