sábado, 2 de julio de 2011

Un cuarteto con gancho

El cuarteto del Gago tiene fama de ser maltratado por los jurados (véase el cajonazo de este año) y de ser un cuarteto segundón. Sin embargo, no hace mucho, este cuarteto tocó la gloria a base de ganchos. Con tipo de boxeadores se presentaban en 2006 Cossi, Gago y su trupe para ofrecer un repertorio repleto de humor.

En el ring, Alexander Van Jersing, que aparece por el patio de butaca y el aspirante Casius Cai. Gago hace de árbitro, un juez con unas copitas de más. La ambientación está muy conseguida, los detalles están estudiados pormenorizadamente para hacer reír. Las parodias, por le general, demostraron un gran talento del autor al jugar con el doble sentido. En la de preliminares, el combate comienza con el sonido de un microondas que funciona a modo de sirena. Genial el detalle.

El texto está en todo momento por encima de las interpretaciones, que no están tampoco mal y que hacen disfrutar mucho al público. El primer round, es round cacique. El reloj, es de arena mojá. El ayudante de Van jersing quiere que le castigue el hígado a su rival, pero con un chupito de vodka. Geniales golpes, con mucho ritmo la parodia. Los pases de semifinales, espacialmente el de la rueda de prensa a los boxeadores, tuvieron mucha calidad también.

Mantienen el nivel en los cuplés, muy ingeniosos todos. El estribillo, sin embargo, no lo es tanto: "Yo soy el Casius Cai de la Plaza Mina, y haber quien me pone una mano encima, y no vale contar a la que está metía en la cocina".

El tema libre de preliminares no pierde el toque gaditano de todo el repertorio. Lo hacen a modo de popurrí. Una pieza con buenas músicas y buenos puntos, aunque se alejan del tipo, y eso le resta mérito. Lo mejor, la coreografía a lo Michael Jackson que tienen que realizar para encontrar aparcamiento en Cádiz.

Genial cuarteto que levantó la modalidad en unos años en los que la calidad caía en picado. Con la competencia del Morera, quizás no se hubieran llevado el primero, pues no es el mejor cuarteto que ha presentado el Gago. Sin embargo, en 2006 este cuarteto recibió el premio que tantas veces le negaron en años posteriores.


martes, 28 de junio de 2011

Vota PICHA

En estos tiempos de indignación contra la clase política resulta pertinente centrarnos en uno de los autores que con más rebeldía la critican, y en una chirigota creada a medida para hacerlo. Esta de 2002 sería la última chirigota que sacara Juan Carlos Aragón con autoría completa hasta la de este año, Los Anteayesterday.

Con tipo de políticos, estrados y periodistas incluidos, esta chirigota venía a representar lo que los manifestantes del 15M gritan hoy día: "no nos representan". Más bien, y viendo la caracterización del forillo, cabría decir "PSOE, PP, la misma mierda es". La presentación tiene un gran tono irónico, con un humor muy característico pero que, sin embargo, no arranca la carcajada. Eso sí, la interpretación es de diez.

De los pasodobles de Aragón, poco se puede decir musicalmente salvo que son magistrales. La presencia de, a la postre, varios comparsitas en la agrupación (Javi Bohorquez, Salvi, entre otros), le da un toque más melódico. De letras, no venía el autor como en años anteriores. Aún así, buenos tiros le dio a Felipe González, a la hipocresía del Carnaval, o la propia clase política. La mejor pieza de esta agrupación sin duda.

Pinchan sin embargo en los cuplés, lo que quizás le impidió subir del 1º accesit en el concurso. Aún así no son malos. A destacar el homenaje a las macocas que cantaron en la final. El estribillo quizás es la pieza más floja del repertorio: "El PICHA es de Cádiz, y asquí hay que mamar", rezaba.

Extra de poca vergüenza en el popurrí, donde dan cuenta de su programa electoral. El grupo se amolda perfectamente a lo que le pide el tipo. Todo el año estarán de vacaciones y con respecto al problema de las drogas "Drogas no, ni na". El grupo está por encima de la letra, que no termina de hacer reír, aunque sea muy ácida. La selección musical tampoco está a la altura de otras agrupaciones del autor.

Vota PICHA no es la mejor chirigota de Aragón, pero aún así se coló en la final y quizás podría haber aspirado a un puesto mejor. Por suerte, este año volvió ese estilo de chirigota único, desvergonzado y crítico.

sábado, 25 de junio de 2011

Al compás de mi cepillo

Retomamos la senda de este blog con un primer premio de comparsas. De la mano de Manuel Prada Durán y el grupo de la Peña Nuestra Andalucía, con el Purri a la cabeza, Al compás de mi cepillo trae uno de los tipos más originales y brillantes de cuantos han salido en Carnaval: van, simplemente de betuneros.

La presentación tiene un ritmo muy rápido, con sones de María la Portuguesa, y otros propios de gran calidad. "Así es mi vía, porque desde chiquillo llevo con alegría mi caja y mi cepillo". Una pieza con muy pocos peros esta primera.

Siguen las muestras de buena afinación en los pasodobles, también con muy buen ritmo. Tiene cierto tinte añejo la agrupación, pero también detalles novedosos. Le cantan a los niños desaparecidos, a la dignidad de su oficio o a su caja de cepillos. Muy bien de letras, y sobre todo muy al tipo los pasodobles.

También utilizan las bromas de los limpiabotas en los cuplés que, pese a ser de comparsa tienen cierta gracia. El estribillo no es tan especial como los que se habían escuchado años atrás: "Vístete de piconera y vente conmigo niña pa cantar, pa bailar, al compás, porque estamos en Carnaval".

Pero, la pieza fuerte de estos betuneros llega en el popurrí. Quizás algo por debajo del resto en cuanto a músicas, pero con letras muy reivindicativas. El tipo es tan magnífico que da mucho juego. "Pa cantarte lo bueno y lo malo, el betunero llegó". Van narrando, con un gusto exquisito, su trabajo diario por Cádiz.

Para la historia quedó la cuarteta en la que aleccionan a los comparsitas que ese año no participaron en el concurso (Antonio Martín, Quiñones, Pedro Romero, Enrique Villegas). "Hay que estar aquí, qué importan los premios cuando espera un pueblo de brazos abiertos". Una cuarteta valiente inconcebible hoy día.

Comparsa de primer nivel que sin embargó no logró superar en el tiempo a la archiconocida España la Nueva. Una agrupación que, aunque faltaran muchos rivales ese 1988, se llevó un merecido primer premio.

viernes, 8 de abril de 2011

El Espíritu de Cádiz

Merecido primer premio el de Tino Tovar el pasado concurso, un autor que año tras año nos sorprende con algo nuevo sin perder ese “sello” de dulzura en sus comparsas. Infravalorado no pocas veces, hacía ya 6 años que no lograba alcanzar el máximo puesto en la final, concretamente desde el 2005, con El Espíritu de Cádiz.

Comparsa espectacular, representan el espíritu de los gaditanos.”Que no olvidemos nunca este nuestro espíritu”. La puesta en escena no tiene pérdida: presentación en penumbra donde poco a poco se logra distinguir 15 sombras balanceándose, o al menos eso nos hacen creer los jirones del tipo, ayudados por las alzas de los zapatos. “Yo soy la luz que te despierta en tu ventana”. Durante el transcurso de la actuación se logra avistar el maquillaje, de fantasía, que junto con el juego de luces ayuda a crear ese aire fantasmagórico. El conjunto de voces, dirigidos por Ángel Subiela, hicieron el resto.

Para ese año, se sumó Fali Figuier de contralto, conformando un grupo donde ya encontrábamos, entre otros, a Kike Remolino, Dani Obregón junto con su hermano, Ramón, y Carli Brihuega, quien no se vió acompañado ese año en las tablas por su hermano, Eduardo.

La música es una maravilla, en la línea de Las Estaciones. La temática de los pasodobles es muy variada: desde un homenaje a Pedro de Los Majaras hasta la reivindicación de la actitud de los homosexuales de hoy día, que se ponen en ridículo sin acordarse de los que tuvieron que vivir en tiempos de la dictadura. Pero sin duda, me quedaría con Si no es contigo, bajo mi punto de vista, el mejor pasodoble al amor escrito hasta la fecha. También fue muy emotivo el pasodoble homenaje a Carlos Brihuega, encontrándose su hijo, Carli, entre los componentes.

De los cuplés no se puede decir tanto como de los pasodobles, aunque cumplen con el público, algunos incluso de manera notable. Pero si hay algo por lo que merece la pena escucharlos una y otra vez, es por el estribillo: “me he quedao en este mundo solamente para verte…” Precioso, para enamorar a quien lo escuche.

El popurrí es una sucesión de cuartetas donde reivindican que se recupere el espíritu del Cádiz de antaño. Son la voz de la Tacita, a la que “le duele el alma y se avergüenza de la vida de sus hijos, que olvidaron lo que eran”. La dulzura de la música no se ve interrumpida en los momentos de duras críticas, en los que se vuelve solemne y las voces quedan encargadas de lo demás. “¿Quién te tiene atadas las manos?”. Cada cuarteta tiene su significado, no deja de ser un discurso cantado. “¡Qué iba a ser de Cádiz sin los gaditanos!”

No se me puede pedir objetividad con esta comparsa, no en vano está entre mis favoritas: me enamoraron con su letra, y con ella, de la mano de Tino y del Carli, nació mi afición al Carnaval.




miércoles, 23 de marzo de 2011

El Peaje

Este año, la chirigota de Sevilla ha vuelto a tocar techo con 'Los Niños Cantores de viena o manolete', consolidándose como una de las mejores chirigotas de la actualidad. Sin embargo, esta agrupación siempre ha tenido a gala el hecho de haber sido una comparsa en su día. Así ocurrió en el año 2005, justo uno antes de hacer historia con 'Esto es pa Verlo'.

La letra corría a cargo de Manuel Álvarez Seda, un referente ya en el mundo de la chirigotas y la música a cargo de Antonio Alvarado. La base del grupo, también es la misma que representó en el Falla a esos gitanitos amigos de Don Bosco hace apenas unas semanas.

El Peaje es el que hay que pagar cuando se acaba nuestra vida, pero también el que hay que pasar para llegar hasta Cádiz. Buena puesta en escena, muy metafórico el tipo. Y así lo es también la presentación, con mucho doble sentido pero desde un punto de vista crítico. La letra está un poco por encima del grupo y la música, aunque no le falta ritmo.

Pinchan más en los pasodobles, con una música exquisita que han extendido los Alvarado a tantas agrupaciones sevillanas, pero que no está a la altura de las mejores. Tampoco la afinación del grupo. Le cantan a Andalucía, a los peajes de este mundo o a la iglesia, todos muy críticos, pero no muy duros.

Los cuplés normalitos, muy lejos de los que en años posteriores sacarán estos autores. El estribillo es muy dulce, muy cantado: "no tengo miedo a la muerte, tengo miedo de perderte porque aquí estoy en la gloria".

El popurrí es su pieza más fuerte, que sigue jugando con el tipo. También de corte crítico y con algún que otro toque de humor. Musicalmente, tiene partes muy buenas y otras no tanto. Y la interpretación, mejor que el resto del repertorio. El popurrí si está a la altura de las comparsas punteras.

Buena comparsa por lo general la de Sevilla, a la que le faltó algo más de mordiente en la interpretación para superar la ronde de preliminares. El grupo canta muy bien ahora que es una chirigota, pero en la modalidad de comparsas mostraba ciertas carencias. A pesar de que es una comparsa muy aceptable la de El Peaje, acertaron sin duda en cambiar a chirigotas, a la vista están los resultados.